<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-37139596</id><updated>2011-04-21T22:48:42.121-05:00</updated><title type='text'>Las aventuras y desventuras de Violeta</title><subtitle type='html'>Mi nombre es Violeta, tengo 22 años y soy lesbiana (en este momento de mi vida me defino así, a pesar de odiar las etiquetas). Tengo delirios de escritora, aunque apenas soy un "conato" como diría una gran amiga mía. Escribo para hacer catarsis, esta es mi experiencia vital profunda.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://violetgodard.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37139596/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://violetgodard.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Violet Godard</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12132444924499471322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://i36.photobucket.com/albums/e4/nanditatvs2/leibovitz.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37139596.post-116267914481346498</id><published>2006-11-04T16:04:00.000-05:00</published><updated>2007-09-22T21:55:20.852-05:00</updated><title type='text'>LA GRADUADA II (continuación)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Al día siguiente de la temida confrontación y de la inminente autoflagelación (he de aceptarlo, soy masoquista: le doy muchas vueltas a todos los asuntos hasta el punto de volverme obsesiva y rayar en la locura ) Vicky llamó de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ya tenía planeado todo lo que iba a decirle a la susodicha con una superación tomada de cualquier Coelho: "Gracias por ayudarme a verbalizar la cuestión, mataste el gusto que tenía por tí". Después de haber pronunciado las anteriores palabras supe que uno no puede decirle eso a una mujer de esa edad, menos cuando es terca y persistente como Victoria. Creo que ella sufrió un ataque de histeria por mi comportamiento, uno de esos que hacen que tiemble la vena que está encima de la ceja derecha, y lo único que me dijo con tono retador fue: "Pensé que le gustaban los retos, pero veo que le encanta lo fácil, qué poco luchadora." Esa respuesta en verdad me sorprendió y le dije: "¿Para qué voy a seguir pensando en una mujer que no me da ni la hora? porque según lo que he oído nunca se mete con culicagadas".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/7128/4165/1600/Lolita.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7128/4165/320/Lolita.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Jamás se me pasó por la mente que ella quisiera que yo insistiera con el cuento, sin embargo, lo que me dijo después me demostró todo lo contrario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Como era de esperarse, esa charla me dejó bastante aturdida. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Mrs. Robinson IS trying to seduce me, no doubt about it." &lt;/span&gt;Nunca me imaginé que Doña Victoria Santana pudiera fijarse en mí, no solo lo digo por la edad, sino porque &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;es una mujer muy bella que ama a las mujeres que son tan o más hermosas que ella, y yo en esos parámetros no me encuentro; creo que soy demasiado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;grunge &lt;/span&gt;para su gusto . Procederé a describirla para que se hagan la imagen: sus facciones son tan finas que parecen esculpidas por Pigmalión, su pelo castaño es bastante corto, el mechón de canas que cada mes se asoma le da un toque de misterio y la sensación de ser inalcanzable. Su apariencia juvenil es engañosa, le quita 10 años a simple vista. Es bastante masculina en sus movimientos, sin embargo, es una mujer como las de antaño, de esas que saben cocinar, lavar, planchar, criar a sus hijos y complacer a su marido, ventajas de haber sido &lt;span style="font-style: italic;"&gt;straight &lt;/span&gt;en sus años mozos. Alguna vez fue la materialización de la feminidad (me refiero a sus épocas heterosexuales) pero, hablando un poco de su historia, a los 30 años decidió que iba a ser lesbiana y adoptó todos los caracteres propios del rol que la sociedad imponía y de la imagen propia de una mujer gay. Su agresividad y dramatismo le proporcionan un aire de sensualidad irresistible tanto para hombres como para mujeres. Es segura, sabe de lo que es capaz, de ahí su arrogancia. Le gustan el cigarrillo y el tinto, sus únicos vicios. Tiene 45 años de vida, pero 100 de experiencia; el ser una dama de sociedad le concedió la oportunidad de viajar y de relacionarse con eruditos, razones que la llevaron de turismo en cada mundo posible. Una vida muy bien vivida, sin arrepentimientos, con la tranquilidad y la satisfacción que brindan los instantes saboreados hasta el final, sin remordimiento alguno, cuando se recuerdan con un poco de nostalgia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No puedo negar que me encantan las mujeres mayores; preferiría salir con Meryl Streep y no con Lindsay Lohan... Siendo más nacionalista, me quedo con la Borrero y desprecio a la Lolita criolla confundida (entiéndase Carla Giraldo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que unos meses atrás me gustaba una mujer de 33 años de la cual me alejaron Vicky y Sofía porque afirmaban que si me metía con ella, mi vida se acabaría (la mujercita tenía una fama conocida por todos los habitantes de Bogotá). Siempre me decían que no me metiera con mujeres mayores porque "la inexperiencia mía blah, blah, blah, blah que solo querían a las niñitas para una cosa blah blah blah, etc.". Que me gusten no quiere decir que haya tenido algo con una de ellas, creo que son como esas porcelanas de "mirar y no tocar", solo que, en estas situaciones, los papeles se intercambian y el que puede salir roto es uno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me perdí por una semana de Victoria y, para no levantar sospechas, también de Julieta. No tenía excusas para justificar mi desaparición repentina, esas las inventaría después. Luego de un almuerzo con dos amigas muy queridas que tengo en común con Vicky y Sofía (Porque, sí, todas las lesbianas nos conocemos, nada que hacer) llamé a Juli para saber cómo estaba y ¡Oh sorpresa!, mi querida amiga había dejado el celular en su casa y la que estaba al otro lado de la línea era su madre. No pude zafarme de la incómoda conversación, esa que llevaba una semana evitando. Después de los reproches por mi inmadurez y cuando los ánimos habían disminuido, las propuestas que antes fueron sutiles se volvieron directas. Victoria afirmaba que yo le gustaba desde hace un tiempo con  desparpajo envidiable, que yo le devolvía su juventud perdida y que quería que yo fuera su amante (Sí, lo dijo sin eufemismos ni miramientos) Obviamente, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;I freaked out, &lt;/span&gt; objeté sus aseveraciones y le dije que no podíamos hacer nada respecto a nuestros sentimientos, ya que si nos cogían en flagrancia lo menos que podían hacernos era una escisión de clítoris estilo tribu africana para luego clavarnos agujas en los ojos, evocando la escena final de Audición. Ahí acabó la charla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/7128/4165/1600/himba.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7128/4165/320/himba.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Luego de dos horas de trayecto en bus, que se prestan siempre para la reflexión exhaustiva, llegué a mi casa. Como era 11 de Octubre, "Día Mundial para Salir del Closet" y ese había sido el tema del almuerzo con mis amigas, le conté a mi hermana que me gustaban las mujeres y, con la misma determinación, acepté la propuesta de Mrs. Robinson con un grácil mensaje de texto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;" La respuesta es sí".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;(Continuará...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D: Gracias a tod@s por los comentarios. Ojalá les siga gustando el blog. Seguiré escribiendo para Ustedes y para mí. Un abrazo para tod@s!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37139596-116267914481346498?l=violetgodard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://violetgodard.blogspot.com/feeds/116267914481346498/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37139596&amp;postID=116267914481346498' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37139596/posts/default/116267914481346498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37139596/posts/default/116267914481346498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://violetgodard.blogspot.com/2006/11/la-graduada-ii-continuacin.html' title='LA GRADUADA II (continuación)'/><author><name>Violet Godard</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12132444924499471322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://i36.photobucket.com/albums/e4/nanditatvs2/leibovitz.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37139596.post-116266881488525916</id><published>2006-11-04T14:31:00.000-05:00</published><updated>2007-09-20T10:11:43.356-05:00</updated><title type='text'>LA GRADUADA</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;"And here's to you, Mrs. Robinson,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Jesus loves you more than you will know &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;God bless you, please, Mrs. Robinson,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Heaven holds a place for those who pray "&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sé que para muchos es familiar el anterior estribillo, pues esta canción de Simon &amp;amp; Garfunkel se hizo inmortal gracias a la película El Graduado, protagonizada por Anne Bancroft y Dustin Hoffman en 1967.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/7128/4165/1600/Graduate.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7128/4165/320/Graduate.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La escena que a la mayoría de mortales se les viene a la mente cuando se menciona la película es la siguiente:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Benjamin Braddock, un jovencillo con ínfulas de adulto contemporáneo, se encuentra en una habitación en el instante en que Mrs. Robinson, mujer madura, casada y madre, SENSUALMENTE, se pone sus medias de nylon. Con un poco de estupor, obviamente fingido, una sonrisa un tanto irónica, de esas que Hoffman nos regala de vez en cuando, y luego de una antesala circunstancial, Benjamin afirma:&lt;span style="font-style: italic;"&gt; "Mrs. Robinson, you're trying to seduce me." &lt;/span&gt; Automáticamente, Mrs. Robinson estalla en risas, por lo que todas las certezas de Braddock desaparecen y, forzosamente, tiene que preguntar en vez de aseverar si la bella Señora en realidad quiere tener un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;affair &lt;/span&gt;con él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Quise rescatar la anterior escena porque hace poco me sucedió algo parecido, no precisamente con un hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Habiendo esclarecido lo principal, la cuestión lésbica, procederé a contarles:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tengo 22 años y la historia que voy a narrar me sucedió con una mujer de 45. Resulta que hace unos meses tuve una "crisis de identidad sexual": en el momento en el que le conté a mi mejor amiga, Julieta, sobre mis "preferencias sexuales" casi me da un ataque de nervios; luego de la confesión tuve un episodio donde hiperventilé, lloré, pataleé y todo lo demás. Juli, al verme en tal desesperación, decidió contarme su gran secreto para darme un poco de consuelo, es decir, que su madre era lesbiana, lo hizo para que no me sintiera sola en el mundo. Obviamente, ese dato no fue gratis; ya le había contado a su madre de mis &lt;span style="font-style: italic;"&gt;issues &lt;/span&gt;y por eso estaba revelando su verdad, como dicen: "secreto por secreto". Victoria, la progenitora, y su novia Sofía me ofrecieron su apoyo incondicional y sus consejos para adentrarme en el sórdido mundo lésbico . (Esto pasó en Semana Santa de 2006).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Después de unos meses, Victoria y Sofía se volvieron mis confidentes, (más Vicky que Sofía, cabe aclarar) Ellas sabían más cosas de mí que Julieta. Victoria y yo empezamos a hablar todos los días por teléfono, nos volvimos íntimas amigas. Al principio pensé que era por afinidad de signos (Las dos somos vírgenes), sin embargo, esa cercanía y esa complicidad entre las dos me pareció bastante extraña.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En uno de nuestros encuentros, cuando Sofía ya estaba dormida y solo quedábamos en la sala Victoria, Mariana (una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;crush&lt;/span&gt; del pasado), Chavela Vargas, el vino, la cerveza y yo, se me salió la siguiente perla mientras que hablábamos de sexo: "Vicky, ojalá tuvieras 20 años menos". No sé si fue la frase, la entonación o la expresión de mis ojos, pero todos captaron de una lo que subyacía, lo supe por el silencio prolongado del cuál fuimos víctimas los presentes. (Moraleja hasta aquí: La cerveza y el vino sueltan la lengua, así uno no quiera... ¡Maldito alcohol!)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Victoria no me hizo las preguntas pertinentes ese día por pena con la "visita". No obstante, el lunes a primera hora, ya estaba preguntándome por mis sentimientos hacia ella. Nunca supe si los tuve antes de esa "noche de copas", pero al verme acorralada por las preguntas, decidí admitirlo con un poco de miedo, otro tanto de vergüenza y una culpa incestuosa, ya que Victoria había sido todos estos meses como una madre para mí. Aparecían en mi cabeza las imágenes de Sofía y de Julieta, retumbaban sus voces entre mis cuatro paredes internas reprochándome por mis pensamientos, fijaciones y aberraciones edípicas, eléctricas o lo que sea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará...)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37139596-116266881488525916?l=violetgodard.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://violetgodard.blogspot.com/feeds/116266881488525916/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37139596&amp;postID=116266881488525916' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37139596/posts/default/116266881488525916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37139596/posts/default/116266881488525916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://violetgodard.blogspot.com/2006/11/la-graduada.html' title='LA GRADUADA'/><author><name>Violet Godard</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12132444924499471322</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://i36.photobucket.com/albums/e4/nanditatvs2/leibovitz.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
